Calibración de una pipeta


Tal y como lo hemos repetido en varias ocasiones, las pipetas son instrumentos de medición que ayudan a los laboratoristas a saber con exactitud cuál es la cantidad de líquido que se traslada de un lugar a otro. Recordemos que uno de los puntos más importantes en lo que se refiere a aspectos científicos, es el grado de precisión que ofrecen los instrumentos, ya que este parámetro es fundamental para alcanzar resultados confiables.

En ese mismo contexto, cuando hablamos de “calibración” a lo que nos estamos refiriendo a primera instancia es a realizar una serie de procedimientos en los cuales se busca comprobar el funcionamiento óptimo de cada una de las piezas que participarán en un experimento.

Algunos de los métodos más usados en la calibración de pipetas, son aquellos que implican precisamente pesar el líquido recolectado por éstas y compararlo con el parámetro esperado. Una vez que dicha pieza haya llegado a un margen de error aceptable, podemos continuar con el siguiente paso.

Cabe señalar que en muchísimas ocasiones, no se les puede culpar por errores de medición, a los fabricantes de pipetas (ya sean pipetas graduadas, pipetas volumétricas, pipetas Pasteur etc.) dado que son organizaciones certificadas por normas de calidad mundial, especialmente dedicadas a satisfacer las necesidades de este nicho de mercado. Además, se ha comprobado que la gran mayoría de casos en las que ocurre una falla en el resultado, se debe a un error humano.

Por ese motivo, es fundamental que el operario conozca perfectamente cuál es el tipo de pipeta que mejor se adapta al volumen que está a punto de medir. De igual forma, debe cerciorarse que el instrumento no presente huellas de desgaste, ni esté roto.

Una cuestión que no hemos mencionado, es que los tiempos de calibración de las pipetas, están definidos en el reglamento interno de cada laboratorio o bien, hay ocasiones en que estos pueden regirse por criterios internacionales.

Con frecuencia lo que hacen los laboratoristas es llevar a cabo una pequeña prueba, antes de realizar el experimento real. Sólo para asegurarse que todo funciona a la perfección. Sin embargo, se recomienda que las herramientas del laboratorio (como pueden ser las pipetas volumétricas), se sometan a un proceso exhaustivo de cata, por lo menos cada bimestre.

¿Puedo calibrar una pipeta sin ser profesional?

Claro que sí, de hecho a la mayoría de los estudiantes que cursan la preparatoria o la universidad, sus maestros les exigen este requisito, antes de que inicien la práctica del día.

La forma más simple de hacerlo es utilizando agua del grifo, ya que así no correrás el riesgo de entrar en contacto con una sustancia corrosiva. Por cierto, un rango aceptable para estos casos, podría llegar hasta dos decimales de la unidad con la que se está trabajando. Por ejemplo, si se desean medir 5 ml de agua, lo máximo que podemos aceptar de error sería 5.2 ml.

Finalmente, considera que la calibración hecha por los profesionales, implica una serie de controles mucho más estrictos, pues de la exactitud que arrojen sus resultados, se puede ver afectada o no la salud de millones de seres humanos en todo el planeta.

Si es tu primera visita a este sitio, te sugerimos leer las demás entradas de pipeta volumétrica, seguro su contenido lo hallarás interesante.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>