Circunstancias externas que afectan las mediciones de una pipeta


Como en cualquier prueba que se realice en un laboratorio, existe siempre el riesgo de que aparezcan diversos factores que pueden llegar a dificultar la obtención de conclusiones positivas durante una investigación científica.

Es por ello que en este artículo trataremos de explicar las causas más comunes, con el objetivo de que puedas tomar todas las precauciones posibles.

El primer factor de riesgo lo constituyen las modificaciones abruptas de temperatura dentro de un espacio de trabajo que se supone está totalmente controlado. Intenta que siempre la temperatura se encuentre en un rango que no supere los 23 °C, en el caso de estar interactuando con una pipeta volumétrica o pipeta graduada.

Recuerda que además esta temperatura es casi la misma con la que estos instrumentos fueron calibrados. Por esa razón, representa un buen parámetro en lo que a medición se refiere.

Pero… ¿Qué es lo que ocurre al interior de una pipeta volumétrica?

Es recomendable mantener una cantidad de calor invariable durante todo el ejercicio, justamente porque el aire contenido en el interior del instrumento, no posee la capacidad de adaptarse a la misma velocidad que el resto del oxígeno presente en la habitación.

Esto puede acarrear problemas en la medición de la sustancia, ya que dicho volumen puede cambiar de posición unos cuantos milímetros hacia arriba o hacia abajo. (En muchas esos cambios minúsculos resultan esenciales para obtener un cálculo exacto). Los especialistas aseguran que teniendo el factor de la temperatura bien controlado, pueden notarse una mejoría en cuanto a la presión de entre un 3 y un 5%.

Por otro lado, en ocasiones son los mismos operarios quienes sin querer contribuyen a un aumento en la temperatura de las pipetas volumétricas, pues al sujetarlas con las manos, se transfiere su calor corporal al vidrio. Lo más adecuado es conseguir un soporte para estas delicadas piezas.

Llegamos ahora al segundo factor de riesgo. Éste es mucho más sencillo de explicar que el anterior y tiene que ver simplemente con usar una pipeta de mayor capacidad que la cantidad de líquido que se desea medir.

Pongamos por ejemplo que deseas transferir 25 ml de una sustancia a un vaso de precipitados. Aunque existan pipetas con capacidades de hasta 30 ml, lo mejor es conseguir una que llegue hasta los 50 ml.

Realmente son pocas personas las que se han dado cuenta que al trabajar con instrumentos que nos brindan un menor grado de error, se cometen más fallas de las esperadas. Quizá porque el operario se pone nervioso o estresado por cuestiones de la exactitud que debe respetar.

Por último sólo nos falta comentarte algo sobre los factores de tipo económico que pueden dificultar la interacción con una pipeta volumétrica o de cualquier otra clase.

Ojo, no estamos diciendo en ningún momento que estas piezas del laboratorio, se encuentran fabricadas bajo principios de anatomía para que el usuario se sienta lo más cómodo posible al utilizarlos. Por el contrario, sabemos que son tubos de vidrio o plástico y nada más.

Sin embargo, si eres una persona que diariamente realiza de tres a cuatro pruebas, lo mejor es que te tomes un descanso mínimo de 15 a 20 minutos entre experimento y experimento para que tus manos se enfríen y se relajen.

Calibración de una pipeta


Tal y como lo hemos repetido en varias ocasiones, las pipetas son instrumentos de medición que ayudan a los laboratoristas a saber con exactitud cuál es la cantidad de líquido que se traslada de un lugar a otro. Recordemos que uno de los puntos más importantes en lo que se refiere a aspectos científicos, es el grado de precisión que ofrecen los instrumentos, ya que este parámetro es fundamental para alcanzar resultados confiables.

En ese mismo contexto, cuando hablamos de “calibración” a lo que nos estamos refiriendo a primera instancia es a realizar una serie de procedimientos en los cuales se busca comprobar el funcionamiento óptimo de cada una de las piezas que participarán en un experimento.

Algunos de los métodos más usados en la calibración de pipetas, son aquellos que implican precisamente pesar el líquido recolectado por éstas y compararlo con el parámetro esperado. Una vez que dicha pieza haya llegado a un margen de error aceptable, podemos continuar con el siguiente paso.

Cabe señalar que en muchísimas ocasiones, no se les puede culpar por errores de medición, a los fabricantes de pipetas (ya sean pipetas graduadas, pipetas volumétricas, pipetas Pasteur etc.) dado que son organizaciones certificadas por normas de calidad mundial, especialmente dedicadas a satisfacer las necesidades de este nicho de mercado. Además, se ha comprobado que la gran mayoría de casos en las que ocurre una falla en el resultado, se debe a un error humano.

Por ese motivo, es fundamental que el operario conozca perfectamente cuál es el tipo de pipeta que mejor se adapta al volumen que está a punto de medir. De igual forma, debe cerciorarse que el instrumento no presente huellas de desgaste, ni esté roto.

Una cuestión que no hemos mencionado, es que los tiempos de calibración de las pipetas, están definidos en el reglamento interno de cada laboratorio o bien, hay ocasiones en que estos pueden regirse por criterios internacionales.

Con frecuencia lo que hacen los laboratoristas es llevar a cabo una pequeña prueba, antes de realizar el experimento real. Sólo para asegurarse que todo funciona a la perfección. Sin embargo, se recomienda que las herramientas del laboratorio (como pueden ser las pipetas volumétricas), se sometan a un proceso exhaustivo de cata, por lo menos cada bimestre.

¿Puedo calibrar una pipeta sin ser profesional?

Claro que sí, de hecho a la mayoría de los estudiantes que cursan la preparatoria o la universidad, sus maestros les exigen este requisito, antes de que inicien la práctica del día.

La forma más simple de hacerlo es utilizando agua del grifo, ya que así no correrás el riesgo de entrar en contacto con una sustancia corrosiva. Por cierto, un rango aceptable para estos casos, podría llegar hasta dos decimales de la unidad con la que se está trabajando. Por ejemplo, si se desean medir 5 ml de agua, lo máximo que podemos aceptar de error sería 5.2 ml.

Finalmente, considera que la calibración hecha por los profesionales, implica una serie de controles mucho más estrictos, pues de la exactitud que arrojen sus resultados, se puede ver afectada o no la salud de millones de seres humanos en todo el planeta.

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¿Qué cosas hacen diferente a una pipeta de una bureta?


Somos conscientes de que ambos instrumentos de laboratorio, se utilizan para un propósito común; realizar una medición precisa de algún fluido o sustancia que se requiera analizar en ese momento. Una de las principales diferencias entre ambas piezas es que la bureta no se puede mover fácilmente de un lugar a otro, cuestión que con las pipetas se puede llevar con toda facilidad.

Por otra parte, las pipetas (independientemente del tipo del que se traten) tienen una doble función, pueden recoger y depositar en un receptáculo cierta cantidad de fluidos. En contraste, las buretas solamente sirven como herramientas de medición y como contenedores.

Del mismo modo, si nos detenemos un instante a mirar el mecanismo que se utiliza para llenar cada una de ellas, fácilmente nos daremos cuenta que dicho procedimiento es diametralmente inverso. Una bureta, solamente puede ser rellenada por la parte superior. Mientras tanto, las pipetas
(volumétricas, graduadas, Pasteur) reciben el líquido a través de su extremo inferior.

En lo que si son parecidas, es que en ambas se tiene un rango de medición especifico marcado en el cuerpo de las piezas. Aunque cabe mencionar que si lo que se desea es obtener una medición precisa de un volumen pequeño, lo mejor es utilizar una pipeta. Sin embargo, si se requiere lo contrario, deberás usar una bureta.

Otra diferencia, la podemos encontrar en el hecho de que las buretas están fabricadas en cristal y las pipetas pueden ser hechas tanto de vidrio como de plástico, dependiendo de la función que vayan a desempeñar.

Una cosa que no hemos mencionado y que también forma parte de las características individuales de cada uno de estos instrumentos de laboratorio es que si hablamos de la bureta, la parte de arriba está totalmente abierta. En tanto que la parte inferior está cerrada mediante una llave de paso que impide el flujo del líquido hacia esa zona, a menos que nosotros la abramos.


En la pipeta, dicha pieza (la llave de paso) no hace falta pues se cuenta con una punta que ayuda a regular el flujo del líquido dependiendo de qué tan fuerte nos encontremos sujetando la perilla de succión.

Como ya mencionamos anteriormente, las buretas y las pipetas cumplen un propósito distinto dentro de un laboratorio, ya sea de química, física o biología. La bureta tiene la particularidad de suministrar las cantidades de líquido de manera más eficiente que su contraparte. Esto es visible por ejemplo, cuando un operario está vigilando el comportamiento de dos líquidos al mismo tiempo.

Precisamente los cambios en el nivel de las sustancias, se pueden utilizar para calcular las concentraciones de ciertos elementos químicos dentro de los líquidos que se están analizando. Pongamos el caso en que un laboratorista está inspeccionando los componentes individuales de la fórmula de un nuevo medicamento que está a punto de salir al mercado. Por tal motivo, es indispensable que se verifiquen varias veces los mismos procedimientos.

No obstante, no debemos olvidar que las pipetas son el método preferido para realizar cualquier tipo de medición. En las siguientes entregas, procuraremos ofrecerte un más información sobre este interesante tema.

Bureta


De la misma forma que las pipetas volumétricas, las buretas son instrumentos de laboratorio que sirven para medir volúmenes de sustancias con una gran precisión.

Están constituidas por caños de vidrio muy delgado, que a su vez cuentan con una escala de graduación que gracias al diámetro interno de la pieza provoca que se tengan medidas muy precisas.

Se dice que estas herramientas, pueden llegar a ser incluso más exactas que las pipetas volumétricas, ya que en sus medidas llegan a sobrepasar el límite de las décimas de mililitro.

¿Cuáles son los tipos de buretas que existen actualmente en el mercado?

Básicamente, son dos:

La Bureta de Mohr En este dispositivo se ha cambiado la llave por un tubo confeccionado en goma que en su interior guarda una esfera de cristal. Precisamente ésta hace las veces de válvula en caso necesario.

La Bureta de Geissler Es nada más y nada menos que el opuesto a la anteriormente mencionada, ya que la llave se encuentra fabricada en cristal traslúcido. Bien vale la pena mencionar que en este tipo de bureta, el líquido que se va a medir no debe permanecer mucho tiempo, pues puede dañar seriamente el mecanismo del instrumento.

Por otro lado, conviene decir que el tipo de llave más sencillo que hay es el conocido como la llave de Bunsen. Quizás el único punto negativo que tengan estas herramientas de laboratorio, es que se pueden llegar a producir errores debido a que en ocasiones pueden quedarse atrapadas gotitas y burbujas de aire dentro del dispositivo.

Del mismo modo, es muy recomendable que el extremo superior se tape con una delgada gasa de algodón, mientras se lleva a cabo el experimento. Con ello lo que se pretende es evitar en la medida de lo posible, la contaminación provocada por agentes externos como puede ser el polvo.

¿Cuál es la manera correcta de utilizar una bureta?

Estamos seguros que si sigues paso a paso las siguientes indicaciones, no tendrás ningún problema al realizar una medición con este instrumento:

- Coloca la bureta de manera adecuada en su soporte y sujétala con las pinzas. Recuerda que a diferencia de las pipetas volumétricas, las buretas sirven para saber cuánto ácido se necesita para neutralizar una sustancia básica y viceversa.

- Llénala con la sustancia neutralizadora.

- Casi se nos olvida mencionar que forzosamente tienes que colocar un vaso de precipitados bajo la punta de la bureta, pues este recipiente es el que contiene la sustancia que se desea neutralizar.

- Gentilmente gira la llave hasta que observes como el líquido contenido en el instrumento comienza a caer poco a poco.

- Mientras tanto con tu otra mano, sacude delicadamente el vaso de precipitados. Este paso es fundamental, ya que si no se hace adecuadamente, no existirá una correcta homogenización de ambas sustancias y por ende no se podrá detectar el momento justo en el que se produzca la reacción química que logre la neutralización de las mismas.

- Posteriormente, lo único que resta es registrar la información obtenida, hacer las operaciones matemáticas correspondientes, interpretar los resultados obtenidos e informarlos a tu profesor.

Esperemos que esta información te sea útil.

Pipeta volumétrica


La pipeta volumétrica es una pieza fundamental en cualquier laboratorio. Como sabes, su función fundamental es la de dosificar y trasladar líquidos de un vaso de precipitados (o cualquier otro recipiente similar) a otro lugar para que después esa sustancia sea examinada con toda calma. Asimismo, posee un rango de medición para un volumen específico.

Por otra parte, su mecanismo de ajuste se lleva a cabo por el método que se conoce como de “vertido”, o sea, por la cantidad de líquido que se introduzca en ella. Eso nos dará por consiguiente un valor correspondiente a la cifra impresa en la pipeta.

Clasificación de las pipetas volumétricas

Clase A S Los especialistas llaman a esta clase de pipetas como de “vaciado rápido”. De hecho se puede decir que la A hace referencia a la máxima exactitud que se puede conseguir con ella. En tanto que la S, guarda una estrecha relación con el tiempo total de vaciado.

Clase A S (acompañadas de la certificación DIN 12 600) Lo que significa es que esta herramienta ha sido elaborada bajo los estándares internacionales de calidad dentro del ramo. En otras palabras, dicha pieza ha sido aprobada por la oficina alemana de pesos y medidas, la cual se encarga de refrendar de manera indiscutible que esta herramienta puede utilizarse sin ningún problema en cualquier proceso de medición.

La manera más sencilla de darnos cuenta que la pipeta que estamos usando en ese momento está o no certificada, es buscar una letra H impresa en la misma.

Es de suma importancia mencionar que cada lote certificado que se entrega a los laboratorios contiene un documento que avala esta condición. Por otro lado, si el cliente necesita la emisión de algún certificado secundario deberá pedirlo directamente al proveedor.

Colores de los rangos de graduación impresos en las pipetas

Este apartado tiene que ver más que nada con las preferencias del cliente. Decimos esto porque los usuarios pueden elegir entre dos tonalidades distintas de graduación:

Ámbar Esta pigmentación se esparce por toda la superficie del vidrio. Ello hace que quede unida a la misma por mucho más tiempo. Es recomendable adquirir pipetas graduadas con ese color, cuando se realizan mediciones constantes.

Azul Se trata de una tintura con un recubrimiento especial. Su particularidad reside en el hecho de que puede entrar en contacto ya sea con ácidos o bases, sin sufrir ningún tipo de daño.

Recomendaciones para su uso

- Antes de utilizarla asegúrate de que la pipeta volumétrica se encuentre total y completamente seca.

- Introduce el líquido deseado mediante una perilla de succión. Por ninguna razón uses tu boca para llevar a cabo esta acción, ya que puedes sufrir lesiones graves, dependiendo de la sustancia que estés manejando en ese momento.

- Cerciórate de que no se forme espuma dentro de la pipeta, este signo de que entró aire en la perilla y por consiguiente la medición no será correcta. En caso de que te ocurra esto, por favor repite los dos pasos anteriores.

- Limpia con un material estéril la punta de tu pipeta volumétrica antes de mover la sustancia a su receptáculo de destino.

- Cuando hayas terminado la operación, seguramente quedaran atrapadas unas gotas en la punta de la pipeta. No es recomendable que extraigas ese líquido, pues no olvides que el instrumento ha sido calibrado considerando ese excedente.

Finalmente, te sugerimos que si detectas que la punta de alguna de las pipetas que vayas a utilizar, se encuentra dañada, descártala inmediatamente.